¿Hay que obligar a los niños a compartir? 1


Uno de los valores por excelencia en Navidad es la generosidad. Compartir con el otro, con quien más lo necesita. Es tiempo para la solidaridad, para dar sin pedir nada a cambio. Compartir con la familia, los amigos…

Como padre y madres, una de las cosas que más deseamos es que nuestros hijxs sean personas generosas, que compartan con el prójimo. Estamos afanados porque nuestros hijxs compartan con los demás.

¿Pero que pasa si nuestros hijos e hijas no comparten?

¿Que pasa si estamos en el parque, en casa de los primos o de algún amigo, y nuestro hijx se niega a compartir ese juguete que le acaban de regalar por Navidad?. ¿Deberíamos obligarle? ¿Quitarle el juguete para dárselo al otro niño? ¿Y la otra madre, qué pensará de nosotras si no le dejamos el juguete a su hijx?

Es fácil que este tipo de situaciones se den en estas fechas. Son días en los que pasamos más tiempo con la familia, los primos vienen a casa, vamos a casa de los amigos, hay más regalos y juguetes nuevos, los hermanos pasan más tiempo jugando en casa… Y tu niñx quiere el juguete del otro, el otro el de tu niñx y ninguno de los dos quiere compartir el suyo.

los niños tienen que compartir

¿Los niños tienen que compartir?

La primera pregunta que deberíamos hacernos es si los niños tienen que compartir y por qué tienen que hacerlo. ¿A caso los adultos compartimos?. ¿Dejaríamos nuestro coche, nuestra casa, nuestro ordenador o móvil a la primera persona que pase por la calle?.

Dirás que por supuesto que no, que estoy loca. Pues justo esto es lo que  muchas veces obligamos a hacer a nuestros niños y niñas. Y me dirás, Si anda!! Como que va a ser lo mismo dejar un muñeco, a dejar las llaves de mi casa!

Para tu hijx,  la pala, el muñeco o la pelota, tienen el mismo valor que para nosotros nuestra casa, nuestro coche… Ellos tampoco se lo dejarían al primer niñx que llegue al parque y quiera jugar con él. Las cosas son de cada uno. Y cada uno deberíamos poder decidir qué queremos compartir y con quien queremos hacerlo. Porque a lo mejor, a mi hermana si le dejo las llaves de mi casa, pero al desconocido que acaba de pasar por la calle no.

A los niños deberíamos permitirle decidir del mismo modo que lo hacemos los adultos. Y jamás obligarles a compartir o quitarle uno de sus juguetes para dárselo a otro niño sin su permiso. A veces, les exigimos cosas que nosotros mismos no hacemos.

Compartir es algo que debe ser voluntario, algo que se hace porque verdaderamente se desea y con quien se desea.

Esto es “MIO”

Además, en torno a los 2-3 años, los niños están en plena fase egocéntrica. Ya lo vimos en el post de ayer sobre las rabietas. Compartir choca con sus necesidades y con la fase del desarrollo en la que se encuentran.  A esta edad, no comprenden que el otro es otro, que son personas diferentes a él o ella. Son incapaces de ponerse en el lugar del otro, de empatizar, puesto que su cerebro está aún en pleno desarrollo.

Todo es suyo. El coche, la pala, la pelota, mamá… todo. Ellos son el centro del universo y todo gira en torno a sí mismos. Por lo tanto, pedirle a un niñx de esta edad que comparta es absurdo, porque ni si quiere puede ver al otro, no comprende el concepto ni sus implicaciones. Una de las palabras que más repiten en esta etapa es “mio”, precisamente por esto que te cuento.

A esta edad aún no socializan, empieza a hacerlo a partir de los 3 años aproximadamente. El resto de niños son visto como objetos, como juguetes y no entienden que el otro es otro.

Generalmente cuando estamos en el parque y se nos da esta situación, o cuando vamos a casa del primo o el amigo, obligamos al niño a compartir, por quedar bien con el adulto, con el padre o la madre que nos está mirando.

Es necesario que pensemos en las necesidades de nuestros hijos, en aquello que pueden y no pueden hacer, en lo que si podemos pedirle y en aquello para lo que aún no están preparados. Dejemos de actuar por intentar agradar al adulto, y pensemos en nuestros hijos.

¿Qué podemos hacer entonces?

Imagina que estas Navidades estás en casa de un familiar. De pronto, uno de los primos o un hermano, quiere el puzzle de tu hijo. Solemos reaccionar diciéndole “venga cariño, déjale el puzzle a tu primo que tu puedes jugar en casa con él”. Si se niega, incluso se lo arrebatamos de las manos. Nuestro hijo se enfada, entra en rabieta y ya tenemos el pollo montado.

El mensaje que le lanzamos es que tiene que hacer lo que le digamos y que sus cosas no son importantes, ni puede decidir sobre ellas. Además que sus sentimientos nos importan un bledo.

Mi recomendación es que jamás le quitemos a un niño su juguete ni le obliguemos a compartir si así no lo desea. Aunque si podemos darle la opción de elegir si quiere compartir. Es una forma de tenerlos en cuenta y respetar lo que desean en cada momento. Podemos preguntarle: “Cariño, tu primo quiere jugar con tu puzzle, se lo dejas?”. Si nos dice que si, perfecto. Pero si nos dice que NO, hemos de respetar su decisión. Entonces nos dirigimos al otro niño y le decimos. “Lo siento, pero no quiere dejártelo ahora, quizás podamos buscar otro juguete”

También puede ocurrir que nuestro hijx sea al que no quieran dejarle el puzzle. Probablemente se enfade, y con razón. Pero no podemos hacer nada más que acompañarle en su enfado. Porque también hemos de respetar que el otro niño no haya querido compartir.

¿Nunca compartirá?

Uno de los miedos y dudas que tenemos es que si permitimos este tipo de cosas, nuestros hijos serán unos tiranos, que no compartirán nunca y que no serán generosos con los demás…

Tranquila. Compartirá si en su entorno se comparte, si te ve a ti compartir, si su papá o su mamá es generosos con los demás… Los valores no se imponen, se aprenden con la observación.

Y tu hijx probablemente compartirá, pero cuando esté preparado para hacerlo. Cuando comprenda el concepto, cuando sea capaz de empatizar con el otro. Y además llegará un día en el que se dará cuenta que compartir es guay, que te hace sentir bien, y es divertido porque tendremos el doble de juguetes. Es una etapa que pasará. Pero hay que dejar que todo fluya y no obligarles a hacer cosas que aún no comprenden antes de tiempo.

Compartir debe ser algo que hagamos desde el amor, porque verdaderamente nos apetece hacerlo. Jamás debería ser una obligación.

¿Vuestros hijxs comparten? ¿Cómo gestionáis este tema? Contadme!

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Ana Isa <3


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Una idea sobre “¿Hay que obligar a los niños a compartir?

  • Dayana

    A nosotros llegarnos a pasar que una: a mi hijo no le dejen X juguete, cuando es suyo, y yo decirle que se lo dejamos y mientras jugamos con otra cosa y cuando esté libre aquel juguete en cuestión lo cogemos para jugar él o nosotros y dos: en el parque. Dichoso lugar donde se crean tantas polémicas por los juguetes… es que mi hijo este jugando con su palita, por ejemplo, y que venga otro niño a quitárselo de sus manos. Claro veo a mi hijo forcejear con él niño o niña, que también nos ha pasado, y alguna vez sí que he tenido que intervenir diciendo que mi hijo lo está utilizando, palita, y cuando acabe quizás se lo podríamos dejar o redirigirle la atención al niño en otra cosa. A veces he salido molesta porque por un lado me sabe muy mal por el niño que no baja con sus juguetes y coge el de los demás y también mi hijo porque yo entiendo que para él su palita es su mayor tesoro y si no quiere dejárselo a nadie lo entiendo igual. Me molestaría si tuviera que compartir mi móvil!!!

    Un saludo.