¿Me das un besito? Razones para no obligar a besar a un niño 2


Una escena muy típica, que se repetirá a lo largo de estas Navidades, es la que se da en ese momento en el que llegáis a casa de algún familiar. Toda la familia está sentada alrededor de la mesa. Están la abuela, la tía, la prima, la sobrina, también la vecina del 5º. De pronto llegas tu con tu hijo o hija tan achuchable, comestible y precioso y todo el mundo va a saludarle. De pronto surge la pregunta.

¿Me das un besito?. Tu hijx se esconde en tu pecho, retira la cara y arruga el gesto en señal de protesta. Pero la insistencia continúa.

“¿No me quieres dar un besito?”  Y tu hijx sigue escondidx.(creo que está claro)  Y lo siguiente que le dicen es.

“Pues ala! Si no me das besito, ya no te voy a querer. Voy a querer más a tu primito, que si me lo ha dado.”

Y tú como mamá avergonzada, que no quieres quedar mal con la tía de tu marido que ha venido de fuera a pasar las navidades, le dices a tu pequeñx. “Anda cariño, dale un besito. Si es la tía de papá (a la que no ha visto en la vida), que te quiere mucho”.

Y de pronto se escucha de fondo… Claro… si es que lo tenéis malcriado

Es una situación de lo más cotidiana, que seguro que se te ha presentado en alguna ocasión.

Pero vayamos por parte que tiene miga el asunto y tremendo el mensaje que le lanzamos a los niños.

¿Debemos obligar a los niños y niñas a besar?

Rotundamente no!! Es innegable que los  bebés y los niños pequeños transmiten mucha ternura, dan ganas de cogerlos, achucharlos, besarlos… pero siempre y cuando ellos así lo deseen.

Mi recomendación es que jamás deberíamos obligar a un niño o niña a besar, abrazar… a mostrar afecto a otra persona, solo por agradarla. Si el niño o niños no quiere besar o abrazar, hemos de respetarlo. Tienen pleno derecho sobre su cuerpo, sobre sus emociones y ellxs eligen cómo y cuándo expresarlas  y sobre todo con quien! Pero por encima de cualquier cosa, el afecto jamás debería estar basado en chantajes ni manipulaciones.

Imaginaros que a nosotros como adultos nos obligaran a besar o abrazar a alguien a quien apenas conocemos o en un momento en el que simplemente no nos apetece hacerlo. Sería impensable ¿verdad? Yo no voy dando besos por ahí a diestro y siniestro, a gente que no conozco ni a la que me apetece besar ni abrazar. ¿Por qué obligamos a los niños a hacerlo?

Yo beso a la gente que de verdad quiero y cuando me apetece, porque no siempre me apetece. Pues con los niños debería ser igual. Jamás hagas lo que no te gustaría que hicieran contigo. Empaticemos con ellos y respetemos lo que sienten que puede ser vergüenza, miedo, timidez… y pongamos palabras a esas emociones.

Mostrar afecto a los demás, jamás debería ser una obligación 

Ni hacerse por chantaje ni por agradar. Debe ser algo espontáneo, que se haga porque verdaderamente así se desee.

Si respetamos sus emociones y sentimientos les estamos enseñando que su cuerpo es suyo, les transmitimos la importancia de respetarse a ellos mismos, le enseñamos a cuidarse, a mostrar sentimientos y afecto con quien verdaderamente desean.

Sentaremos las bases para que en la adolescencia se relacionen y hagan con su cuerpo y su sexualidad lo que verdaderamente desean,  no para mostrar su agrado a los demás. El niño tiene derecho a decidir quién le besa, quien no, cuando quiere dar besos y cuando no. Desde bien chiquitos les tenemos que lanzar el mensaje de que su cuerpo es suyo y nadie tiene derecho a decidir sobre el o a obligarle a hacer algo que va en contra de sus deseos.

Por  el contrario, si forzamos a dar besos, abrazos, a mostrar afecto… el mensaje que le transmitimos es que su cuerpo no es suyo, ni tienen decisión sobre él. Ni sus sentimientos son válidos e importantes. Que, aunque no lo deseen, tienen que hacer las cosas para agradar a los demás.

¿Cómo aprenderán entonces a protegerse y a poner límites ante una situación de abuso?. Les estamos enseñando a ser insumisos ante una situación de riesgo y abuso, porque no les damos la oportunidad de decir NO, ante algo que no desean hacer. No perdamos de vista el dato de que la mayoría de abusos sexuales a menores se dan por personas de su familia.

El afecto no es algo que podemos obligar a darlo. Nuestro hijx tampoco es algo que podemos poner a disposición del adulto para quedar bien con él. De nuevo mi recomendación pasa por intervenir con el niñx. Basta con un “No te preocupes cariño. A mí a veces tampoco me apetecer a veces dar besos ni abrazos. La tia no te va a dejar de querer por eso”. Y ya le hemos lanzado al niñx el mensaje que queríamos que escuchara y que interiorizara.

¿Y si nunca quieren dar besos?

Los niños y niñas tienen necesidades e intereses diferentes a los de los adultos. Su forma de entender el mundo difiere de la nuestra. Hemos de tener en cuenta además la etapa evolutiva en la que se encuentran. Y también su propio carácter. No todos somos iguales de afectivos, ni de expresivos, ni mostramos de la misma manera los sentimientos.

Para los adultos, besar a otra persona forma parte de una norma social. Es nuestra forma de saludar, presentarnos y ser amables con los demás. Un niño, aún no comprende eso. Por lo tanto no deberíamos molestarnos ni tomarnos como algo personal que no quiera dar un beso a otra persona.

Con el tiempo, si el niño vive en un entorno en el que se saluda, somos amables con los demás, nos despedimos, damos los buenos días…es algo que aprenderá por imitación. Nos imitará y será un adulto amable con los demás y que tratará al resto con respeto. Pero partiendo del respeto hacia sí mismx y hacia su cuerpo y sus emociones.

 Te aseguro que los niños son infinitamente cariñosos y si lo desean, solos correrán a tus brazos.

¿Te sientes identificada con esta situación? ¿Alguna vez te has visto en ella? ¿Cómo has actuado?

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Muchas gracias por tu valioso tiempo!

Ana Isa <3


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2 ideas sobre “¿Me das un besito? Razones para no obligar a besar a un niño

  • Dayana

    Bueno luego están los típicos que le dan un beso a mi hijo y él se los quita y la otra persona decirle “¡Eh, que no te los quites que no te deje babas! No te quites mis besos”… claro me quedo con la cara a cuadros y respondo, a mi modo educado sin que se me note mi enfado por como lo dijo, “perdona, pero prefiero que sea así y se haga respetar su cuerpo, es suyo. Hace muy bien”. Cuando llegamos a casa le había dicho a mi hijo que supiera que yo no me había enfadado por su acción, sino al contrario me sentía muy orgullosa de que si algo no le gusta que no tiene porque callar o aguantar. A mí no me gusta ni que lo obliguen y ni que se los den sin su permiso y que si hace un gesto como esa vez que sea el adulto quien se queje cuando mi hijo no le había pedido un beso… pero bueno… paciencia como digo yo.

    Un saludo.

  • HelloPapis

    Nos encontramos cada dia con esta situacion! La nonna de la piccola es muy asi le pide besos a todas horas aunque ella no qhiera… ami me pone negra!!! Pero intenta explicarle esto… 🙁 en fin!!! Obviamente yo siempre me pongo de prte de la piccola y me las apaño con un “nada, otro dia que hoy no le apetece!!”
    Y ya esta!