Dactilopintura: Pintar con los dedos, las manos y los pies


Durante los dos primeros años de vida, los niños y las niñas desarrollan su inteligencia a través de los sentidos y del movimiento . Se encuentran en la etapa del desarrollo que Piaget denominó Sensoriomotora.  De ahí la importancia de ofrecer materiales y propuestas de juego que contribuyan a ese desarrollo sensorial y  motor.

Hoy os traigo una propuesta de actividad ideal para hacer en verano, que sin duda, favorece la satisfacción de esas necesidades: La Dactilopintura. 

Es un técnica de pintura que consiste en pintar con los dedos, las manos, los pies… sobre una superficie, sin utilizar ningún otro instrumento o material, como pueden ser pinceles, esponjas. En esta técnica, el cuerpo junto con la pintura es el medio de expresión.

Si me seguís en Instagram, ya os compartí el un adelanto de la que montamos! Estuvimos pintando sobre un papel que nos ocupaba el suelo de toda la terraza. Y es que este verano hemos adaptado este espacio de la casa para el juego, lo que nos permite hacer otro tipo de propuestas que nos permiten ensuciar, mancharnos o mojar con más libertad.

Dactilopintura

El dibujo como forma de expresión

El dibujo y la pintura es una actividad que a los peques les encanta. Y les encanta porque les permite representar su mundo interior, expresarse cognitiva y emocionalmente y dar rienda suelta a su  su imaginación y creatividad. Disfrutan con las diferentes texturas, con la temperatura de la pintura, el movimiento de sus brazos, sus manos, sus dedos… y como decíamos, contribuye a esa necesidad de movimiento, de libertad, pero también a la de exploración sensorial y experimentación con los diferentes elementos.

¿Cuándo  ofrecer esta actividad?

Es una propuesta de juego que podemos empezar a ofrecérsela desde que se sientan de manera autónoma. Además podemos aprovechar el calor de verano para que puedan disfrutar de esta experiencia sensorial sin ropa. Un lienzo sobre el que les encanta expresarse es su propio cuerpo. Experimentan con las sensaciones, el movimiento, integran su esquema corporal, disfrutan con su cuerpo y con la huella que la pintura deja en él.  Es curioso como empiezan tímidamente con un dedo, después estampan con la mano entera… observan el resultado y ya no pueden parar de dejar huella con sus trazos.

Dactilopintura

¿Qué materiales necesitamos?

Pinturas.

Para empezar con este tipo de actividad, podemos empezar ofreciendo pinturas caseras. Son ideales para ofrecérselas las primeras veces que se inician en la expresión artística, por si nos preocupa que puedan llevárselas a la boca.

En este post compartí contigo 7 recetas de pintura casera que puedes hacer con ingredientes que seguro tienes por casa.

Si el peque ya está habituado con las pinturas, y no hay peligro de que se lleve nada a la boca, puedes ofrecerle pintura de dedos. Te dejo un par de enlaces de Amazon de varias marcas. Me gusta este tipo de pintura, mejor que las temperas ya que se lava muy bien y salen de la piel sin problemas. De los tejidos no tanto, así que hay que tenerlo en cuenta.

 

Recipientes

Los necesitaremos para distribuir la pintura por el espacio. Yo utilicé platos de plástico. Dependiendo del número de niños y niñas, necesitaremos poner más o menos recipientes. Ha de estar distribuidos de tal manera que los niños y las niñas puedan acceder fácilmente a ellos.

Soporte para pintar.

Es el lugar en el que los niños y las niñas van a poder expresarse. Es necesario ofrecerle una superficie amplia, en la que haya libertad de movimiento. Que pueda moverse, ponerse de pie, saltar, gatear, arrastrarse… y pintar así con cualquier parte de su cuerpo, pies, manos, rodillas…  Podemos ofrecer varios soportes. El que yo ofrecí es el papel Kraft. Elegí el color blanco para que los colores resaltaran más.

Si no disponemos de este papel, otra opción es ofrecer materiales reciclados en los que puedan expresarse, como cartones o telas.

A la hora de ofrecer superficies para pintar es necesario que tengamos en cuenta cómo se desarrollan sus movimiento corporales. Primeramente se irán perfeccionado de dentro hacia afuera, es decir, primeramente empezarán a mover el brazo en bloque, después el codo, y poco a poco irán perfeccionando los movimiento de las muñecas, las manos y los dedos. Y también lo harán de arriba abajo. Controlando primero los grupos musculares más cercano a la cabeza. Por este motivo, es recomendable ofrecerle al principio superficies amplias en las que puedan hacer grandes movimientos y materiales que no requieran de mucha precisión fina. La pintura de dedos y un soporte grande en vertical inicialmente y después en horizontal es perfecto para empezar.

Ropa adecuada

Es decir, ropa que no nos importe que se manche de pintura. O en su caso, personalmente prefiero hacer esta actividad sin ropa. Ya que añadimos esa parte sensorial en la que pueden experimentar con la pintura en su cuerpo.

¿Cómo preparar el ambiente?

Lo primero que necesitamos es un espacio amplio. Lo suficiente para que el niño o la niña pueda moverse libremente, y andar, correr, ponerse de pie, sentarse, saltar, gatear, arrodillarse… y en el que podamos plantear la actividad sin miedo a ensuciar. Hacer esto en el salón de casa, quizás no sea la mejor opción porque entraríamos en pánico al menor movimiento! Por supuesto, sobre decir que sea un espacio sin ningún tipo de peligro para el niño o la niña.

Dactilopintura

Yo recomiendo preparar la actividad con antelación y jugar con el factor sorpresa!

Los materiales han de estar a disposición de los peques, para que puedan expresarse en la medida que lo deseen y el momento que decidan.

También podemos disponer de un espacio con bayetas, trapos, toallitas… por si en algún momento desean limpiarse.

Si queremos podemos ofrecerles también algunos materiales para pintar como pinceles, rodillos, esponjas… de este tipo,  pero lo interesante de esta actividad es que experimenten con el cuerpo.

 

¿Qué habilidades desarrolla esta propuesta de juego?

Seguro que os estaréis preguntando que montar todo este tinglado para qué! Pues bien, detrás de cada propuesta, cada actividad hay un por qué, hay un sentido y unas bases teóricas y psicopedagógicas que las sustentan.

La dactilopintura o la pintura con los dedos, las manos, los pies… y con cualquier parte de nuestro cuerpo es una actividad que engloba múltiples beneficios. Contribuye al desarrollo sensorial y motor del que hablábamos, imprescindible para el desarrollo cognitivo en los primeros años de vida.

Dactilopintura

Pintar con los dedos aporta estimulación sensorial. Jugamos con las texturas, los colores, las temperaturas…

Permite el desarrollo de la motricidad gruesa al permitir el movimiento libre sobre una gran superficie, así como el refinamiento de movimientos más finos con las muñecas, las manos o los dedos, imprescindibles para la lectoescritura.

Facilita la comunicación, la expresión emocional del mundo interior del niño y de la niña. Ya decíamos que no pinta para crear un producto, lo hace simplemente para comunicarse y expresarse.

Al pintar sobre su cuerpo adquieren conciencia del mismo, de sus partes, disfrutan de él, aprende a quererlo y aceptarlo tal cuál es , dejando huella en cada uno de sus movimientos, observando así el resultado de sus acciones.

Dactilopintura

Es todo un juego de color, en el que experimentan con los diferentes colores, adquieren el vocabulario y juegan con sus mezclas.

Es vínculo, es diversión, es autoestima, es satisfacción personal…

Nuestro papel de adultos

Y quizás también te preguntes cuál es nuestro papel como adultos en esta actividad. Primeramente tenemos un importante papel a la hora de disponer el ambiente, seleccionar los materiales y preparar el espacio.

Una vez iniciada la actividad nuestro papel será el de observadores. Hemos de dejar a los niños y las niñas que experimenten libremente, y cada uno entre en la actividad en la medida que lo desee y lo necesite. Habrá niños y niñas que estén dispuestos a ensuciarse y experimentar la pintura sin problema desde el inicio, habrá otros que quizás no les guste la sensación y no quieran participar en la provocación, o lo hagan de una forma más tímida… todas las opciones son iguales de respetables.Y ahí estaremos nosotras para observar, qué les gusta y qué no, que necesitan y qué información nos están transmitiendo.

Es primordial que tengamos en cuenta que lo importante es el proceso, no tanto el resultado. El niño o la niña no pinta o dibuja para crear algo o demostrarnos nada. Pinta porque es una forma más de comunicarse, de expresarse. Y desde esta mirada de respeto profundo es desde la que hay que situarse. Es necesario dejarles que se expresen. Sin pautas. El objetivo es el disfrute, la experiencia sensorial, no la creación de un producto.

Y por último, tenemos un papel fundamental en cuento a que somos su base segura de apego. Dejarles libertad para expresarse no significa preparar la actividad y dejarlos solos. Es necesario que estemos con ellos y ellas, acompañándoles desde la distancia cercana. Proporcionándoles nuestra presencia, esa que le dará la seguridad necesaria para explorar con el entorno y los diferentes materiales y elementos.

Es una propuesta que sin duda os recomiendo que experimentéis con ella.

 

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Ana Isa <3

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